DESVENTAJAS DE LA CETOSIS

Posibles desventajas de la cetosis

Debido a que la mayoría de las dietas cetogénicas reducen al máximo el consumo de verduras y de frutas, el organismo recibe un aporte mínimo de vitaminas, minerales y fibra que tan abundantes son en esos alimentos. Esto se podría solucionar tomando un suplemento vitamínico si se realiza este tipo de dieta.

Al tomar tan poca fibra, otra de las consecuencias es que suele aparecer estreñimiento, con lo que es recomendable tomar algún tipo de infusión que tenga efectos laxantes como podría ser la malva o el olivo. El salvado de avena también se recomienda para evitar este trastorno en la dieta Dukan, por ejemplo.

Otro problema que puede aparecer es el mal aliento  producido por el aumento de cuerpos cetónicos en el organismo y en algunas personas cansancio y fatiga al suprimir los hidratos de carbono.

Es una dieta difícil de seguir, ya que los hidratos de carbono están muy presentes en nuestra vida cotidiana, por lo que mucha gente la acaba abandonando.

Al poner al hígado en estado de sobrecarga ya que tiene que trabajar el doble para conseguir energía, no está recomendada para personas que tengan problemas hepáticos como hígado graso, por ejemplo, ni en personas que tengan problemas cardíacos ya que en algunos casos el estado de cetosis prolongado ha producido estados de arritmia.

En algunos casos, se ha producido descenso en la capacidad de atención y concentración al privar al cerebro de la glucosa que se obtiene de los hidratos de carbono que es su fuente principal de energía.

En casos extremos, puede producir cetoacidosis si los cuerpos cetónicos se incrementan de manera masiva en la sangre, que puede producir daño en algunos órganos o incluso el coma, por lo que para someterse a este tipo de dietas es imprescindible tener un buen estado de salud previo ya que si se tiene insuficiencia renal o hepática, podemos tener serios problemas al realizarla.

Conclusiones

En primer lugar, lo mejor a la hora de hacer una dieta es consultar a un nutricionista que nos elabore un plan personalizado que nos permita perder peso, sin alterar nuestra salud.

Ahora bien, si nos vamos a poner a dieta, lo mejor es hacer una que podamos mantener de forma sencilla y que comprenda todos los grupos alimenticios en su justa medida para que no tengamos carencias nutricionales ni otros problemas asociados a hacer una dieta y lo más importante, que no suponga un cambio muy brusco en nuestras costumbres alimenticias ya que si no, cuando terminemos de hacerla, tendremos muchas posibilidades de recuperar todo el peso que hayamos perdido cuando volvamos a nuestra alimentación habitual.